martes, 22 de noviembre de 2011

Jaime Bilbao Iglesias y Luís Delgado Villalonga

El martes 22 de noviembre de 1988 ETA hizo estallar una bomba junto a la Dirección General de la Guardia Civil, en Madrid, quitando la vida a Jaime Bilbao Iglesias, directivo de TVE, y al niño Luís Delgado Villalonga, de dos años y medio, al pasar fatídicamente en sendos coches por el lugar en el momento de la explosión. Faltaban apenas cinco minutos para las doce de la noche, cuando una potentísima explosión, de más de 60 kilogramos de amonal contenidos en la furgoneta que los terroristas emplearon como coche bomba, pudo oírse a varios kilómetros de distancia y dejó en medio de la calle de San Francisco de Sales el cadáver de Jaime Bilbao Iglesias, que regresaba hacia su casa en su automóvil cuando le sorprendió la explosión que le causó la muerte. El pequeño Luís Delgado Villalonga sufrió estallido craneal y pérdida de masa encefálica, falleciendo a las 7:50 de la mañana del día siguiente. La onda expansiva abrió un gran boquete de varios metros de diámetro en la pared de la Dirección General de la Guardia Civil, y causó múltiples heridos. Descansen en paz. ++
Cinco días después ETA reivindicaba el atentado. La investigación determinó que el atentado fue encargado por Francisco Múgica Garmendia y José María Arregui Erostarbe a los hermanos Henri y Jean Parot, Jacques Esnal y Frédéric Haramboure, miembros del grupo Argala de ETA. En 1996 la Audiencia Nacional condenó a penas de 1.170 años de prisión por dos delitos de asesinato consumado, cuarenta y ocho asesinatos frustrados, veinte delitos de lesiones graves, estragos materiales y otros delitos a Henri Parot, Gonzalo Rodríguez Cordero y José Gabriel Zabala Erasun.
* Foto de Pacobond.

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